Corredor de Aves Migratorias

Corredor de Aves Migratorias

Maullín–Chiloé: una red de humedales costeros esenciales para las aves playeras migratorias.

Corredor de Aves Migratorias Maullín–Chiloé

En la Región de Los Lagos, una extensa red de estuarios, marismas, playas, desembocaduras, aguas someras y planicies intermareales conforma un corredor de humedales costeros esencial para las aves migratorias. Desde Maullín, pasando por Calbuco y el seno de Reloncaví, hasta Coihuín–Chamiza y las bahías de Chiloé, estos ambientes funcionan como un sistema ecológicamente conectado, proporcionando áreas de alimentación, descanso, refugio y reproducción.

El corredor sostiene al menos 20 especies de aves migratorias boreales, que se reproducen en el hemisferio norte, y otras siete especies migratorias neotropicales, además de una importante diversidad de aves residentes. Entre ellas destaca el zarapito de pico recto (Limosa haemastica): este sistema de humedales sostiene aproximadamente el 99 % de la población que se reproduce en Alaska y migra por la Ruta del Pacífico, lo que convierte al corredor Maullín–Calbuco–Coihuín/Chamiza–Chiloé en un área crítica para la conservación de esta población migratoria.

Las aves no utilizan estos humedales como unidades aisladas. Se desplazan entre ellos de acuerdo con las mareas, la disponibilidad de alimento, las condiciones ambientales y los niveles de perturbación. Por ello, su conservación requiere mantener una red funcional de sitios conectados entre el sistema de humedales marinos Maullín, Calbuco, Coihuín-Chamiza y Chiloé, capaz de sostener a las aves durante las distintas etapas de su ciclo anual.

Aves que conectan continentes

Cada primavera austral llegan al sur de Chile aves que se reproducen a miles de kilómetros, en Norteamérica. Una de las especies emblemáticas del corredor es el zarapito de pico recto (Limosa haemastica), que después de reproducirse en Alaska y Canadá llega a estos humedales durante septiembre y permanece hasta fines de abril. Durante cerca de siete meses utiliza principalmente las planicies intermareales para alimentarse y acumular las reservas energéticas necesarias para iniciar nuevamente su migración hacia el norte.

Maullín, Coihuín–Chamiza y las bahías orientales de Chiloé forman uno de los principales sistemas de concentración de esta especie en Sudamérica. Dentro de esta red, Curaco de Vélez puede albergar en algunos años más de una cuarta parte de la población de zarapitos de pico recto que se reproduce en Alaska, mientras otros humedales del corredor cumplen funciones complementarias como áreas de alimentación, descanso y refugio.

El corredor también es utilizado por el zarapito común (Numenius phaeopus), además de playeros, chorlos y otras aves migratorias que dependen de playas, estuarios, marismas y planicies intermareales durante sus desplazamientos. A ellas se suman especies residentes como el pilpilén común, el cisne de cuello negro, el pato quetru no volador y numerosas aves acuáticas.

Durante el otoño y el invierno, el flamenco chileno (Phoenicopterus chilensis) se convierte en otro de los protagonistas del corredor. Grandes agrupaciones utilizan aguas someras y planicies intermareales de distintos humedales costeros, desplazándose entre ellos en respuesta a las mareas, la disponibilidad de alimento, el viento y otras condiciones ambientales. Su presencia evidencia también la conectividad entre ambientes continentales y marinos del sur de Chile.

Humedales estratégicos del corredor

Dentro de este sistema, Fundación Conservación Marina ha concentrado especialmente su trabajo de conservación en Maullín, Coihuín–Chamiza, Curaco de Vélez y Villa Quinchao. Estos humedales presentan características ecológicas, superficies y figuras de protección diferentes, pero cumplen funciones complementarias dentro del corredor de aves migratorias.

Humedales del Río Maullín

El Santuario de la Naturaleza Humedales del Río Maullín protege aproximadamente 8.194 hectáreas de ríos, bosques inundables, marismas, estuarios, playas y planicies intermareales. Sectores como La Pasada, Lepihue, Amortajado y Quenuir concentran importantes poblaciones de aves playeras migratorias, flamencos, cisnes y otras aves acuáticas. Parte del sistema está reconocida como Sitio de Importancia Regional de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP/WHSRN), principalmente por su importancia para el zarapito de pico recto.

Coihuín–Chamiza

Localizado en la desembocadura del río Chamiza y el seno de Reloncaví, Coihuín–Chamiza comprende aproximadamente 1.765 hectáreas de estuario, aguas someras y extensas planicies intermareales. Durante la marea baja quedan expuestas grandes superficies utilizadas por miles de aves para alimentarse, entre ellas zarapitos de pico recto, zarapitos comunes y flamencos chilenos. El Humedal Marino de Coihuín está reconocido como Sitio de Importancia Internacional de la RHRAP/WHSRN.

Monumento Natural Humedal Bahía Curaco de Vélez

En la costa norte de Isla Quinchao, el Monumento Natural Humedal Bahía Curaco de Vélez protege 59,7 hectáreas de planicies intermareales, marismas, playas y ambientes estuarinos. Constituye uno de los principales sitios de alimentación y descanso del zarapito de pico recto en Chiloé y alberga también cisnes de cuello negro, flamencos, zarapitos comunes y numerosas aves acuáticas. Forma parte del Sitio de Importancia Hemisférica Humedales Orientales de Chiloé de la RHRAP/WHSRN.

Monumento Natural Humedal Bahía de Quinchao

El Monumento Natural Humedal Bahía de Quinchao protege 102,8 hectáreas de planicies intermareales, playas, marismas y ambientes costeros en la costa oriental de Isla Quinchao. Es utilizado por aves migratorias como el zarapito de pico recto y por flamencos chilenos, y constituye además uno de los principales sitios reproductivos del pilpilén común en Isla Quinchao. También forma parte del Sitio de Importancia Hemisférica Humedales Orientales de Chiloé de la RHRAP/WHSRN.

En conjunto, estos reconocimientos incorporan algunos de los principales humedales del corredor a una red continental de sitios esenciales para la conservación de las aves playeras migratorias de las Américas.

Ciencia para conservar un corredor

Durante más de 15 años, Fundación Conservación Marina ha desarrollado investigación, monitoreo y acciones de conservación de aves playeras y humedales costeros en la Región de Los Lagos. El trabajo incluye censos estacionales, seguimiento de sitios prioritarios, evaluación de abundancias, identificación de áreas de alimentación y descanso, registro de perturbaciones y análisis de tendencias poblacionales.

FCM participa además en iniciativas de captura y marcaje individual, mediante anillos y banderas visibles, que permiten estudiar desplazamientos, fidelidad a los sitios y conexiones entre localidades utilizadas por las mismas aves a lo largo de sus rutas migratorias. La información obtenida ha servido de base para publicaciones científicas, documentos técnicos, propuestas de protección, instrumentos de gestión y medidas concretas de conservación.

Esta ciencia aplicada permite orientar acciones como la protección de áreas de alimentación, descanso y reproducción, manejo de hábitats, monitoreo de nidos, instalación de señalética y ordenamiento del uso público. También permite identificar y reducir amenazas como la presencia de perros, el tránsito de vehículos, la perturbación humana, la transformación del borde costero y la pérdida de hábitat.

Conservación junto a las comunidades

La conservación del corredor requiere combinar la protección de los humedales con la participación de quienes viven y desarrollan sus actividades en estos territorios. FCM trabaja junto a municipios, comunidades indígenas, organizaciones sociales, establecimientos educacionales, operadores turísticos, investigadores y servicios públicos.

Las acciones incluyen educación ambiental, formación de líderes y guías locales, promoción del aviturismo, instalación de señalética, elaboración participativa de instrumentos de gestión y fortalecimiento de espacios de gobernanza. Este enfoque busca reducir las amenazas sobre las aves y, al mismo tiempo, reconocer que los humedales sostienen actividades tradicionales, identidad local y oportunidades de desarrollo vinculadas al patrimonio natural.

La ciencia ciudadana también forma parte de esta estrategia. Desde 2022, FCM y la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC) desarrollan Zarapitón, una iniciativa de censos coordinados que contribuye a conocer la distribución y abundancia del zarapito de pico recto, el zarapito común y otras aves playeras, al mismo tiempo que fortalece la participación de observadores y comunidades locales en su conservación.

Conservar la conectividad

Las aves migratorias conectan humedales, territorios y continentes. Su supervivencia depende de encontrar una sucesión de sitios con alimento suficiente, áreas de descanso seguras y condiciones adecuadas durante las distintas etapas de su ciclo anual.

Para Fundación Conservación Marina, el desafío es avanzar desde la conservación de humedales individuales hacia la protección del Corredor de Aves Migratorias Maullín–Calbuco–Coihuín/Chamiza–Chiloé, manteniendo la calidad ecológica y la conectividad de los ambientes costeros que permiten a miles de aves completar sus ciclos migratorios.

La conservación de este corredor representa además una responsabilidad de alcance hemisférico: proteger estos humedales significa contribuir directamente a la conservación de poblaciones de aves que conectan la Patagonia norte con gran parte del continente americano.

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Monitoreo Satelital del Zarapito de Pico recto en el Corredor de Aves Migratorias

Velocidad

Trayectorias reales de zarapitos de pico recto (Limosa haemastica): 5 individuos en Chiloé (2015–2017) y 2 en Maullín (2020–2021) marcados con GPS satelital Solar PTT-100/5gr. Cada línea de tiempo corre de forma independiente según los datos propios de esa ave. Usa el botón junto a cada nombre para reproducir o detener su recorrido, o la casilla para mostrar/ocultar su trayecto en el mapa.

Ruta Migratoria Maullín-Chiloé ↔ Alaska ↔ Maullín-Chiloé

Velocidad

Recorrido migratorio completo (2016) de 3 zarapitos de pico recto marcados en Chiloé: viaje de ida hacia las zonas de reproducción en Alaska, permanencia en el ártico y viaje de regreso hasta Chiloé. Datos obtenidos GPS satelital Solar PTT-100/5gr.