2026-06-29
Un programa de monitoreo de macrofauna bentónica confirmó la alta productividad ecológica de las planicies intermareales del Santuario de la Naturaleza Bahía Curaco de Vélez, ambientes que proporcionan alimento esencial para miles de aves playeras migratorias que llegan cada año al archipiélago de Chiloé.
El estudio comparó dos campañas de muestreo realizadas en julio de 2025 y abril de 2026. En conjunto, se registraron 2.757 organismos pertenecientes a 31 especies y seis grandes grupos taxonómicos o phyla. Los resultados mostraron un aumento de 218 % en la abundancia de organismos y de 42 % en la riqueza de especies entre ambas campañas.
La macrofauna bentónica está compuesta por pequeños invertebrados que viven sobre o dentro de los sedimentos marinos, como gusanos, moluscos y crustáceos. Aunque muchas veces pasan inadvertidos, cumplen un papel fundamental en el funcionamiento de los ecosistemas costeros y constituyen la principal fuente de alimento para diversas aves que utilizan las planicies durante la bajamar.
Entre ellas destaca el zarapito de pico recto, especie migratoria que conecta las zonas de reproducción del hemisferio norte con los humedales del sur de Chile. Bahía Curaco de Vélez puede concentrar miles de individuos durante la temporada austral, por lo que conocer la disponibilidad y variación de sus recursos alimentarios es clave para evaluar la calidad del hábitat y orientar decisiones de manejo.
Los resultados obtenidos respaldan la importancia del santuario como sitio de alimentación dentro de la ruta migratoria del Pacífico. También permiten establecer una base para futuras comparaciones, identificar cambios ecológicos y evaluar posibles efectos asociados a perturbaciones, contaminación, modificaciones del sedimento o variaciones ambientales.
Este componente complementa los censos de aves realizados periódicamente por Fundación Conservación Marina. La integración de información sobre abundancia de aves, uso del hábitat y disponibilidad de alimento permite comprender de manera más completa el funcionamiento del humedal y fortalecer una gestión adaptativa basada en evidencia científica.
Durante el primer semestre de 2026, el monitoreo general de la red registró 71 especies y 31.697 individuos en los santuarios de Curaco de Vélez, Bahía de Quinchao y Humedales del río Maullín. En marzo, los conteos del zarapito de pico recto superaron los 4.000 ejemplares en Chullec, confirmando nuevamente el valor estratégico del área.
El monitoreo fue desarrollado como parte del proyecto de fortalecimiento de sitios para la conservación de aves playeras, implementado por Fundación Conservación Marina con apoyo de Biome Conservation.





