2025-11-30
El monitoreo desarrollado por Fundación Conservación Marina durante 2025 confirmó la importancia de los Santuarios de la Naturaleza Bahía de Quinchao, Bahía Curaco de Vélez y Humedales del Río Maullín para la conservación de aves residentes y migratorias. Entre enero y noviembre se realizaron 20 censos de aves acuáticas y playeras, generando información para apoyar la gestión y evaluar el estado de los principales objetos de conservación.
Los registros alcanzaron entre 24 y 42 especies por sitio, reflejando la diversidad de ambientes presentes en estos humedales. El zarapito de pico recto alcanzó abundancias máximas de hasta 4.200 individuos en Bahía Curaco de Vélez y más de 1.400 en el río Maullín. Estas cifras confirman la relevancia de ambos santuarios dentro de la red de sitios utilizada por la especie durante su migración entre el Ártico y el sur de Sudamérica.
En los Humedales del Río Maullín se registraron 165 flamencos chilenos adultos y 17 juveniles, evidencia del uso del sitio por distintos grupos de edad. En Bahía Curaco de Vélez, el cisne de cuello negro presentó altas abundancias y señales claras de reproducción local. Estos antecedentes complementan las series de datos obtenidas mediante el monitoreo permanente en puntos fijos de la red.
Uno de los resultados más destacados fue la respuesta del pilpilén común a las acciones de manejo en Bahía de Quinchao. La comunidad y el equipo técnico removieron vegetación que había invadido sectores de dunas costeras utilizados históricamente para nidificar. En noviembre se detectaron los primeros nidos dentro del área restaurada, mostrando una respuesta positiva temprana y vinculando directamente la investigación con una medida de conservación.
En Bahía Curaco de Vélez también se realizaron muestreos de organismos bentónicos y mediciones de salinidad, conductividad y oxígeno disuelto, variables relacionadas con la disponibilidad de alimento para las aves playeras. Además, se analizaron metales pesados en sedimentos marinos bajo protocolos internacionales. Los resultados establecieron una línea base ambiental, con variaciones espaciales de cobre y zinc, bajos niveles de cadmio y sin señales de una condición crítica.
El trabajo generó cinco informes técnicos y cuatro artículos científicos, fortaleciendo la evidencia disponible para orientar decisiones, priorizar áreas de vigilancia y evaluar futuras medidas de manejo.
El programa fue ejecutado por Fundación Conservación Marina en el marco del proyecto de fortalecimiento de una red de humedales marinos para la conservación de aves playeras en el sur de Chile, con el apoyo del Fondo Internacional Canadiense para la Conservación (ICFC).





