2026-05-15
La Mesa de Gobernanza del Santuario de la Naturaleza Bahía Curaco de Vélez acordó que la categoría de Monumento Natural es la alternativa que mejor se ajusta a los objetivos de conservación del área protegida, en el contexto de su recategorización bajo la nueva Ley N.º 21.600 y la implementación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).
La decisión fue adoptada durante la reunión ordinaria realizada el 15 de mayo de 2026, que reunió a 11 representantes de organizaciones locales e instituciones públicas. Participaron integrantes del SBAP, la Armada de Chile, la comunidad indígena, la oficina municipal de medioambiente y el Consejo de Monumentos Nacionales de Chiloé, entre otros actores vinculados con la gestión del santuario.
La jornada incluyó una sesión participativa para analizar las categorías reconocidas por el nuevo marco legal y su correspondencia con las características ecológicas y sociales de Bahía Curaco de Vélez. Tras revisar los objetos de conservación, las amenazas y las necesidades de manejo del sitio, la mesa coincidió en que Monumento Natural permitiría fortalecer su protección y mantener el énfasis en las aves playeras migratorias y sus hábitats.
Bahía Curaco de Vélez es uno de los principales sitios de descanso y alimentación del zarapito de pico recto en el archipiélago de Chiloé. Durante la migración austral, miles de ejemplares utilizan sus planicies intermareales, cuya productividad proporciona recursos alimentarios fundamentales para completar su ciclo migratorio. El santuario también alberga cisnes de cuello negro, aves acuáticas residentes y ambientes de valor cultural para la comunidad local.
La reunión abordó además la respuesta coordinada frente al brote de influenza aviar detectado en el santuario desde el 25 de abril. Las instituciones y organizaciones participantes revisaron medidas de reporte, retiro seguro de aves muertas e información preventiva para las familias que viven en sectores cercanos al humedal.
El acuerdo alcanzado por la Mesa de Gobernanza constituye un antecedente técnico y social relevante para el expediente de recategorización que deberá continuar su tramitación ante el SBAP. También demuestra la importancia de contar con espacios estables de participación, donde las decisiones sobre el futuro de las áreas protegidas puedan construirse con conocimiento local, respaldo institucional y objetivos compartidos.
Fundación Conservación Marina acompaña este proceso como parte del proyecto de fortalecimiento de la red de humedales marinos protegidos, con el apoyo de Biome Conservation.





